Se cumplieron19 años del asesinato de los compañeros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en la que fuera la estación Avellaneda, y que hoy lleva sus nombres. Un crimen de Estado, perpetrado por un operativo conjunto de distintas fuerzas represivas y orquestado desde el poder político, en cuyo vértice se ubican el entonces presidente Duhalde y funcionarios como Aníbal Fernández (secretario de presidencia), o Felipe Solá, (gobernador bonaerense).

Desde «La Bicicleta» (espacio comunicacional del Movimiento Amplio de Izquierda) dialogaron con Leo Santillán (hermano de Darío Santillan).

Recordó que el día que asesinaron a su hermano y Maxi también hubo más de 33 compañeros heridos con balas de plomo: “No nos queremos acostumbrar, no podemos acostumbrarnos, tenemos que gritar bien fuerte.”

Por su parte, señaló que en tantos otros casos el Estado también es responsable y sigue sosteniendo a sus responsables en lugares de poder, como los responsables de la desaparición y muerte de Luciano Arruga y de otras muertes de compañeros y compañeras: “Con los asesinos de ayer no podemos construir nada hoy.” 

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