Trabajadores y trabajadoras nucleadas en organizaciones sociales realizan desde la mañana de este jueves 3 una Jornada Nacional de Lucha, con movilizaciones y acampes en diferentes puntos del país en rechazo al acuerdo del gobierno de Alberto Fernández con el FMI. En la Ciudad de Buenos Aires concentran desde las 10 en Avenida de Mayo y 9 de Julio para luego movilizar hasta las oficinas del Banco Mundial, ubicadas en Bouchard 547, donde luego instalarán un acampe. «Ahora al ajuste le llaman sendero, y nos hablan de todo tipo de senderos. Menos de uno que se refiera a la recuperación de los 25 puntos porcentuales reales perdidos por los salarios en los últimos años. Sumado a que se espera una seguidilla de aumentos en las de tarifas de luz, gas y transportes que trascenderá en mucho a los sectores pudientes, en tanto el recorte de subsidios que exige el FMI es gigantesco. El gobierno, de esta forma, está legitimando una estafa que empobrecerá a generaciones, y admite cogobernar de hecho con el FMI durante más de una década», sostienen. 

Por ANRed.

El Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), el MTD Aníbal Verón, el Movimiento de Resistencia Popular (MRP), la Federación de Organizaciones de Base (FOB) La Libertaria y el MTR Por la Democracia Directa anunciaron que este jueves 3 de marzo desde las 10 realizarán movilizaciones y acampes en todo el país en rechazo al acuerdo con el FMI en el marco de una Jornada Nacional de Lucha.

En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires concentran desde las 10 en Avenida de Mayo y 9 de Julio para luego marchar hasta las oficinas del Banco Mundial, ubicadas en Bouchard 547, donde iniciarán un acampe.

En un comunicado conjunto expresaron los motivos de la jornada nacional de lucha: «los trabajadores y trabajadoras de los movimientos sociales nos movilizamos en rechazo al acuerdo con el FMI, rechazando el ajuste, que por más que se nos diga que no habrá, sabemos que ya es un hecho. Por ejemplo, los jubilados y jubiladas ya fueron ajustados, producto de que desengancharon su fórmula de actualización del índice de inflación. Hoy cobran cerca de $30.000 cuando la canasta básica total para no ser pobres, ya se encuentra en los $78.600. El Salario Mínimo Vital y Móvil (hoy en $32.000) también ronda el 40% de la línea de pobreza. El SMVM determina el ingreso de millones de trabajadores y trabajadoras precarizadas no formalizadas. Los y las trabajadoras de la economía popular tenemos un ingreso base que se fija en el 50% del SMVM, es decir apenas un 20% de la canasta básica total que define la línea de pobreza«, remarcan.

En cuanto al contenido del acuerdo del gobierno de Alberto Fernández con el FMI sostienen: «ahora al ajuste le llaman sendero, y nos hablan de todo tipo de senderos. Menos de uno que se refiera a la recuperación de los 25 puntos porcentuales reales perdidos por los salarios en los últimos años. Sumado a que se espera una seguidilla de aumentos en las de tarifas de luz, gas y transportes que trascenderá en mucho a los sectores pudientes, en tanto el recorte de subsidios que exige el FMI es gigantesco. Todo esto solo augura seguir castigando al pueblo empobrecido con más y más inflación, que en lugar de reducirla parecen estarla alimentando».

Asimismo, agregan: «a su vez, cada tres meses el FMI nos mantendrá con la soga al cuello a su arbitrio, con lo cual los capítulos de ajuste que nos explican no están previstos, perfectamente nos los podrán imponer en lo sucesivo. El gobierno, de esta forma, está legitimando una estafa que empobrecerá a generaciones, y admite cogobernar de hecho con el FMI durante más de una década«.

También apuntan contra el rol del Banco Mundial en el marco de este acuerdo: «esta pérdida de soberanía se completa con una concesión totalmente gratuita al Banco Mundial, en tanto le aceptan que nuevamente interfiera en las políticas sociales de nuestro país, cosa que no ocurría desde hace años. Las organizaciones sociales no estamos dispuestas a admitirlo«, remarcan, y agregan: «históricamente el BM se ha especializado en promover políticas sociales estrictamente focalizadas hacia los casos más agudos de necesidad y siempre ha sido contrario a las políticas universales. En el mundo entero se expulsan fuera del mercado formal de trabajo a contingentes enteros de la clase trabajadora, tendencia que solo se incrementa con el paso del tiempo, producto de la utilización pro lucro de la innovación tecnológica. Cuando en el mundo se discute la universalización de las respuestas a esta verdadera pandemia laboral que vino para quedarse, el BM atrasa décadas con sus políticas focalizadas, que son la contracara de las políticas neoliberales que tanto ellos como el FMI defienden y nos imponen«.

En la misma línea, plantean: «mientras el 40% del país somos pobres, mientras la inflación supera el 50%, mientras la canasta básica total supera los $78.600, nosotros y nosotras decimos que no se debe pagar ni un solo peso a esta deuda fraudulenta, contraída por el gobierno de Mauricio Macri, y que solo sirvió para enriquecer a empresarios y bancos mediante el mecanismo de la fuga. ¡No se puede pagar una estafa a costa de millones de personas! ¡La deuda es con el pueblo y no con el FMI!».

«Es responsabilidad del Estado y del Gobierno Nacional no patear para adelante el problema de esta deuda odiosa, que siempre va a ser impagable, y volcar decididamente esos cuantiosos recursos para el desarrollo real y en escala de la obra pública, y para instrumentar políticas serias de generación de empleo formal con todos los derechos (y no demagogia electoralera sin recursos, como la que vienen haciendo) – amplían – Deben invertir en garantizar derechos básicos como la salud, la educación, jubilaciones dignas, y el cuidado ambiental y de los recursos naturales, que también hacen a nuestra vida y supervivencia. Creemos que quienes debemos ser partícipes de la configuración de las políticas sociales somos las organizaciones sociales de este país, y no el BM ni el FMI«.

Además, destacan: «llevamos décadas enfrentando las secuelas de la creciente pobreza allá donde nadie llega, en los barrios populares más postergados de todo el territorio nacional. Somos los y las que creamos y sostenemos espacios productivos y de servicios para millares de trabajadores y trabajadores que no se resignan a vivir de un plan social, quienes construimos viviendas populares y refaccionamos hogares humildes, quienes realizamos obras de infraestructura en los barrios más pobres, quienes garantizamos un plato de comida para miles de familias, quienes sostenemos espacios sociales, comunitarios, deportivos, de salud, de niñeces, y somos quienes acompañamos diariamente a miles de mujeres y disidencias en situaciones de violencia machista y patriarcal».

Por todo lo señalado, y considerando que tienen «derecho a un trabajo digno, con salarios dignos y una vida digna», exigen «un aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) que recupere lo perdido frente a la inflación durante seis años» y el «aumento salarial para todos los trabajadores y trabajadoras cooperativistas» porque «con $16.000 nadie puede vivir«. También exigen que «el plus socio-comunitario no quede desactualizado frente a la inflación«, por lo que reclaman «su movilidad al 50% del Potenciar Trabajo (PT)», y reclaman «un bono especial de $10.000 para hacer frente al costo de la canasta escolar«, que «el Estado promueva decididamente, y en escala, el compre social para las producciones de los movimientos sociales en todos los rubros» y, finalmente, «políticas públicas para el acceso a la tierra, para construir polos productivos, para trabajar la tierra, y para construir viviendas«.


Vocerías de prensa:

  • Marianela Navarro (FOL) 11-5584-7642
  • Juan Pablo Nocelli (MTD Aníbal Verón) 11-5134-3073
  • Ezequiel (MRP) 11-2280-2337
  • Simeón Casimiro (FOB La Libertaria) 11-3917-4001

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