Obtuvo media sanción el presupuesto que prioriza el pago de la deuda por encima de áreas sociales que sufren recortes a pedido del FMI. En la votación en general el oficialismo consiguió un cómodo apoyo donde fueron claves los votos de una parte de Juntos por el Cambio.

Por Jesica Calcagno, Resumen Latinoamericano, 26 de octubre de 2022.

En una maratónica sesión que comenzó el martes cerca de las 14 hs, el oficialismo logró aprobar el presupuesto para el 2023. Pasadas las 5 de la mañana del miércoles se realizó la votación en general con 180 votos a favor, 22 en contra y 49 abstenciones. Así, el Frente de Todos plasmó su alianza con Juntos por el Cambio y otros bloques (Interbloque Federal, Provincias Unidas) para que avance un ajuste que es la continuidad del acuerdo con el FMI. Se recortan partidas de jubilaciones, niñez y adolescencia, asignaciones familiares, educación para priorizar los pagos de la deuda.

El ministro de economía, Sergio Massa, estaba presente al momento de la votación en el recinto y festejó el resultado.

Se reservaron las polémicas y disputas más picantes en artículos particulares que no alteran los lineamientos centrales del rumbo económico. Lo puso en palabras el jefe del bloque del Frente de Todos, Germán Martínez en su cierre: «excepto poquisimas reflexiones nadie ha puesto en cuestionamiento la orientacion general de este presupuesto». Las facultades del poder ejecutivo sobre las retenciones y el impuesto a las ganancias del poder judicial tuvieron el protagonismo. Una estrategia funcional a ambas coaliciones. Para que sus pactos pasen un poco más desapercibidos, y sobre todo desviar el debate público para no tener que rendir cuentas sobre el nuevo ajuste contra las mayorías que viene.

Juntos por el Cambio votó dividido, pero fue clave para la aprobación en general. A favor se anotaron la UCR, Evolución Radical y el espacio de Stolbizer. El PRO se abstuvo, tal como anunció en un comunicado el martes: fue la forma que encontró para marcar su disidencia sin obstruir del todo. Es que durante todo el debate previo, el espacio del ex presidente Mauricio Macri no se cansó de festejar que el presupuesto tenga recortes del gasto como una de sus premisas para cumplir con el FMI. Votaron en contra los 11 diputados de la Coalición Cívica, López Murphy.

La única bancada que lo rechazó por las prioridades del FMI y los beneficios a los grandes dueños del país, fue la del Frente de IzquierdaNicolás del CañoMyriam BregmanAlejandro Vilca y Romina del Plá lo denunciaron en sus distintas intervenciones. Cuestionaron que nada de lo que se debatió fue para darle respuesta a las necesidades sociales más urgentes: cómo salir de la pobreza, que en niños y adolescentes es más grave aún con un 51%, cómo recuperar los salarios frente a la inflación y lo perdido con Macri, ni terminar con las jubilaciones de indigencia. Por el contrario, la partida que más crece tiene nombre: FMI. Así lo reconoce la propia presentación del proyecto que hizo Sergio Massa en sus objetivos centrales: que sea “compatible con el Programa de Facilidades Extendidas (PFE) acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.

En la vereda de enfrente estuvieron los motivos del rechazo de los ultraliberales. Como reconoció Javier Milei, piden más ajuste que el propio organismo internacional y proponen “déficit cero”. El diputado de “La libertad avanza” volvió a hablar curiosamente “contra la casta”, a pesar de mantener recientemente un encuentro con un representante de la casta mayor: el embajador norteamericano. Marc Stanley es otro de los promotores de este presupuesto diseñado en su país.

Para la votación en general, el oficialismo sumó el apoyo del Interbloque Federal, Provincias Unidas, Ser, MPN. A diferencia del acuerdo con el FMI, esta vez el Frente de Todos cerró filas para aprobar el presupuesto. Máximo Kirchner, que que no estuvo para dar el quórum, se hizo presente al momento de la votación para apoyarlo. El diputado Juan Carlos Alderete y Verónica Caliva de la CCC, fueron los únicos oficialistas en manifestar su rechazo y finalmente se ausentaron.

Graficando prioridades

Que el presupuesto prioriza la deuda con el FMI en desmedro de partidas en áreas sensibles no lo denunció solo el Frente de Izquierda. El propio Claudio Lozano, integrante de la coalición de gobierno, publicó un informe señalando que la partida de servicios de la deuda es la más alta: se lleva el 16% de los gastos totales del 2023. Por el contrario, indica que el gasto social se recorta 21% respecto al 2021, aún con peores cifras de pobreza e indigencia. Destaca en esa comparación, los recortes en asistencia social (-21,8%), Vivienda y Urbanismo (-56%), Seguridad Sociales (-7,9%).

También la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) elaboró varios informes. Detallan por ejemplo que los fondos destinados a garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes son 10% menores en términos reales respecto al 2022. Y el de vivienda y urbanismo sufre una reducción del 32,47%. El presupuesto también contiene la garantía de la desigualdad. El economista Horacio Rovelli, mostró en El Cohete a la Luna algunas comparaciones. El monto que el gobierno otorgó a los grandes dueños del campo con el “dòlar soja” en menos de 30 días, equivale al 184% de todo el presupuesto destinado para el Ministerio de Ciencia y Tecnología en 2023.

Datos, no opinión. Números donde terminan de enterrarse los relatos.

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