La tradicional protesta que se realiza cada año frente a la Bolsa de Comercio, convocada por organizaciones políticas y sociales repudia el remate como un símbolo de «un modelo extractivista que privilegia la concentración de la tierra en pocas manos y no produce comida, produce comodities para exportar».

Por Conclusión

En el marco del clásico remate del primer lote de soja del año, que se realiza este jueves en la Bolsa de Comercio de Rosario, se realizó la ya tradicional concentración de protesta, que realizan desde hace años, organizaciones sociales y políticas, en la cual repudian dicho acto al que consideran un símbolo del modelo productivo extractivista y del agronegocio.

«Venimos a repudiar este modelo productivo, que se sostiene desde hace años por distintos gobiernos. El agronegocio se va a seguir profundizando como el resto de las formas extractivistas, la megaminería y el avance de las petroleras en el mar en la costa argentina. Y vinculamos este remate del primer lote de soja con el pago de la deuda externa a lo que le decimos no categóricamente y no a un modelo productivo que genera pobreza, hambre, saqueo y contaminación y nos nos deja nada», detalló a Conclusión Sol Morell, del Movimiento Amplio de Izquierda.

«Nos encontramos con un 40% de pobreza y miles de personas pasando hambre, así que queda claro que esta campo no alimenta, este es un modelo productivo que no produce alimentos y no genera trabajo», remarcó Morell.

Por su parte, Daniel Romano, de la multisectorial Paren de Fumigarnos, apuntó que el principal objetivo de la protesta es concientizar y visibilizar. «La mayor parte de los argentinos no es consciente de los cambios que implicó este modelo, un modelo que privilegia la concentración de la tierra en pocas manos y no produce comida, produce comodities para exportar. El 80% de las tierras productivas son de semillas transgénica, lo que significó que cientos de familias quedaran sin trabajo en la tierra, y esa es gente que emigró a los arrabales de las ciudades, para terminar cantoneando o a merced de los narcos».

Romano también se refirió a la cuestión de los agrotóxicos, íntimamente ligado al modelo extractivista. «Tengamos en cuenta que, en la década 90, se utilizaban 30 millones de litros de agrotóxicos y en la actualidad se utilizan 550 millones de litros, en las zonas más pobladas del país», subrayó. Y remarcó: «Viendo lo que revelan los estudios sobre el glifosato, hay que decir que ha aumentado el cáncer, el autismo, la diabetes, el Parkinson, el Alzheimer yesos estudios ponen de manifiesto que hay una relación directa entre los agrotóxicos y estas enfermedades».

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