Por Desinformémonos

Mire, mi viajante amigo, usted va a pensar que lo estoy volviendo loco con esto de la memoria, los relatos, que lo que pasó allá una vez, lo que pasó por acá esa otra vez. Y usted tiene que entender que la memoria es colectiva, entonces, cada uno, una, unx, va contando una parte. Y hablando de partes por contar, para entender la memoria rosarina, le voy a mostrar La Casita de la Memoria. No, no se lo voy a hacer tan fácil. Vaya usted a calle Santiago 2815 y pregunte por el Beto, él sí sabe de memoria, partes y repartes.

…Corría el año 1992 y Argentina sufría en carne propia lo peor de la avanzada neoliberal. Los alumnos predilectos de la escuela de Chicago vendían el país en pedazos al mejor postor. Los militares quienes habían comenzado con este desguace, algunas décadas antes, recibían de un gobierno democrático el “INDULTO de obediencia debida y PUNTO FINAL”. Punto final, no se habla más del tema. Los 30.400 desaparecidos…no existen nadie diga nada. Los vuelos de la muerte…shhhh callados la boca. Ya dijimos “PUNTO FINAL”. La dictadura, tal vez una de las más salvajes de esta nuestra América, era indultada por sus crímenes de lesa humanidad. Pero a la memoria no se la puede matar, siempre aparecen esos que recuerdan, que como dice Eduardo Galeano, vuelven a pasar por el corazón.

Así en ese 1992 un periodista, un anarquista, un historiador, un memorioso para decirlo con todas las letras. Se le ocurrió recordar la historia de la CASITA ROBADA. La casa de los ciegos. Tal era el mote porque ahí vivían el matrimonio de Etelvino Vega y María Ester Ravelo, ambos no videntes. Así nos lo hace saber este memorioso llamado Osvaldo Bayer1 en su nota titulada: “La mirada de los ciegos”. En la misma menciona que en el año 1977 en un operativo conjunto del ejército, la gendarmería y la policía, la casa le fue robada. Nidos de ametralladoras en la esquina, militares levantando la puerta, asesinando a amigos del matrimonio Vega y por supuesto desapareciéndolos a ellos. Osvaldo Bayer se entera de esta cruenta historia por medio de “Negrita”, madre de María Ester y por esta consabida memoria, madre de todxs nosotrxs. Negrita formaba parte de las Madres de Plaza de Mayo.

Aquella nota de Bayer, escrita en Buenos Aires revolvió el avispero en Rosario, y otro periodista vernáculo, Carlos Del Frade comenzó a investigar y a divulgar que la casa de los ciegos había pasado a ser un centro de jubilados de la Gendarmería Nacional. A las preguntas de Carlos, los gendarmes retirados respondían que no sabían nada, que esa casa se la había donado el ejército nacional. Basicamente un botín de guerra. Shhhhh no digas nada, PUNTO FINAL. Pero las voces se levantaron, el concejal Luis Cuello reclamaba desde el consejo deliberante, organismos de derechos humanos reunían centenares de personas frente a la casa tomada. Norberto “Beto” Olivares, abogado especializado en Derechos Humanos, comenzó una causa judicial para que aquel botín de guerra vuelva al pueblo. Solo son unos pocos de todxs quienes se negaron a olvidar. Fue gracias aquellos memoriosos que la vuelta fuera posible un 28 de diciembre de 1994. El mismo Beto, reconoce que solamente con acciones judiciales hubiese sido mucho más difícil recuperar la casa.

-Fue una mezcla combinada entre lo legal, lo judicial, y lo popular. Qué es un campo que hay que ocupar, no hay que regalárselo (…).Se recuperó pacíficamente pero había algunas propuesta, de saltar los tapiales (…). Y no está mal eso, había algunos democráticos, que no, la violencia no. Yo no quiero encajonar y cualquier propuesta para resolver una injusticia de esa magnitud, no hay que descartarla.

Desde ese año 1994 la Memoria triunfó y la casa robada pasaba a llamarse “Casa de la Memoria”, por la Memoria de Etelvino y María Ester, por negrita, por los 30.400 desaparecidos, por las victimas económicas del neoliberalismo.

Y así Osvaldo Bayer que no podía menos que seguir escribiendo dijo en la inauguración de este espacio recuperado:

Para mí, hoy es como entrar en el paraíso.

No deseo otro paraíso que este.

Que el de la verdad, el de la justicia, el de la eterna lucha por los valores éticos.

Esta casa es un templo, mucho más que las iglesias que fueron manchadas con sangre al darle el sacramento a los asesinos.

Un templo de la dignidad.

Gracias Emilio Etelvino Vega. Gracias María Esther.

Gracias a ustedes».

Y como bien sabemos, la Memoria está viva en constante movimiento. Por ende la Casa de la Memoria no podía ser un museo, sino un centro cultural. Pero eso sí, con estandartes donde la mirada del Che Guevara y Agustín Tosco comparten los ensayos de teatro o las murgas uruguayas y los tambores afrocubanos. La cara de Emma Goldman recibe a quienes entran a la Biblioteca anarquista qué lleva su nombre. En el primer piso siempre está sonando música en la emisora radial autónoma y autogestionada (cómo todos los espacios qué habitan la casa) que lleva el nombre del mismo Guevara.

Continúa Beto Olivares con un reconto sobre el camino de la Casa de la Memoria:

Podemos nombrar tres etapas, del ´94 al 2001, la más dura, la más ideológica. Es una etapa de vigencia del neoliberalismo. Del 2001 al 2011 las actividades tuvieron mucho que ver con la lucha popular. Hubo movimientos de desocupados, todos los jueves venían 120 a 140 desocupados. Habíamos establecido qué aparte de pelear por la cajita de alimentos 2 había qué discutir lo que pasaba en la realidad. Hemos estado emparentado mucho con esa cuestión de lo que fue el levantamiento del 2001. Y en la última etapa del 2010 para acá, está la etapa dónde se han integrado grupos a la casa. Que para nosotros es lo más importante, lo más relevante es eso, la integración de grupos. Desde el año 2018 la Biblioteca Emma Goldman, toda la ola de las murgas es más anterior, desde el 2011 que vienen a ensayar acá. Los murgueros le dieron cierta impronta todos los años con su carnaval3, qué implicó ese carnaval, un idilio con los vecinos. En el 2014 la Radio popular Che Guevara, que no solo es un estudio donde se hacen programas sino que sale a realizar actividades fuera del espacio.4

Esta es la etapa de mayor consolidación del espacio, si vos me preguntás qué pensábamos en el 95 o el 97 de este espacio, pensábamos esto. Qué fuera ocupada por otrxs compañerxs y proyectos. Pero siempre en una línea, nunca vamos a permitir, por ejemplo, qué se venga a alabar a Videla a Macri a Bolsonaro. Eso es un límite para nosotrxs. Pero después en la ancha mancha de los anticapitalistas, de los revolucionarios, tendremos nuestros debates, tendremos nuestras discusiones…Pero estamos claro que nuestro enfoque, nuestra participación es de crítica al sistema. Eso para nosotrxs es esencial y todos los grupos que se han integrado tienen esa impronta.

Finalmente Beto nos cuenta una visión sobre el futuro de la casa, al que considera está íntimamente ligado al futuro de la sociedad.

Vamos a apuntar mucho a la lucha cultural, porque pensamos que la lucha se resuelve en el plano de la escala de valores. Y el sujeto popular está más imbuido de la ideología del sistema, del capital, qué la ideología de los oprimidos.(…) Vamos a tener que hacer un proyecto un plan donde se ponga el tema de la subjetividad a tratar. Con mucha tranquilidad, con mucha paciencia, porque esos cambios, no son cambios que se puedan lograr rápidamente ni fácilmente y vamos a tener que poner mucho centro en esa dirección. Dar pelea en la subjetividad, dar pelea en la escala de valores. La filosofía de vida, un planeta que va a la autodestrucción…¿Cómo podemos tolerar que el planeta sea llevado por una élite a la autodestrucción? ¿Cómo podemos permitir ese paradigma civilizatorio?


1 Periodista, biógrafo, historiador, anarquista argentino. Escribió “La Patagonia Rebelde”, “Severino di Giovani, el idealista de la violencia” entre otros. Persona cuerda si la ha habido.

2 Caja de alimentos dada por el gobierno.

3 Carnaval organizado por el colectivo de murgas uruguayas de la ciudad de Rosario en qué se corta la calle para festejar. Modo poco común en la ciudad.

4 La radio popular Che Guevara muchas veces es uno de los pocos medios que cubre las movilizaciones sociales y tiene larga trayectoria en programas especiales de radio abierta en parques y espacios sociales.

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